martes, 29 de junio de 2010

Tu Cuerpo y Mi Cuerpo

La verdad, que tu cuerpo es lo más hermoso que he visto,
tus pechos, tus labios, y el monte de Sión,
que cuando lo acaricio,
tu piel suave, es como pétalo de rosa,
donde corre tu sangre caliente como volcán,
y tu respiración, como dulce brisa de paraíso eterno,
donde tus sueños son mis sueños,
y tus besos son mis besos,
para poder llegar a sentir el éxtasis,
de esa lava caliente que nos pide que nos amemos,
una y otra y otra vez más.
Donde nuestros desnudos cuerpos,
corre el sudor encandecido,
que es el fruto de nuestro amor, y que es lo más bello que puedo sentir,
haciéndome feliz, como una diosa de amor,
que cuando nuestras piernas se juntan,
el mundo solo es mundo,
porque nosotros sentimos que vivimos en el aire,
por amarnos con todas las fuerzas,
del deseo que sentimos y el amor nos invade,
tu cuerpo es lo más hermoso que mis ojos han visto,
y que solo tú y yo sabremos cuando podamos estar juntos.

Escrito por: Mauricio "Maury" Olivares.

Dios mío, Toma mi mano

Dios mío, toma mi mano,
no dejes que me hunda en el fango,
y llévame siempre por el camino que as marcado,
porque a veces veo unas hermosas nubes blancas,
pero son nubes de negro polvo de pecados.

Por favor mi dios, no me sueltes de mi mano,
porque hay muchos que engañan
con los más hermosos sueños, a cambio de nuestras almas,
por eso elevo mis oraciones a tu presencia,
para que siempre este protegido por tu armadura.

Señor, nunca, nunca, te apartes de mi lado,
porque yo no quiero riquezas ni fama,
lo que quiero es conocer ese paraíso que nos has prometido,
y caminar contigo de tu mano,
para que no pueda caer entre el fango podrido del pecado.

Poema enviado por: Mauricio "Maury" Olivares.

Poema para El hijo de Dios

Su alma es más transparente que un cristal,
y un corazón tan grande, para perdonar nuestros pecados,
y su paz, es como la brisa de los cielos,
que nos hace descansar entre sus brazos.

El verbo se hiso hombre,
enviado por su padre, el dueño de todo el universo.

Camino bajo el sol radiante,
y bajo la lluvia fría,
mostrando el camino de luz, y de humildad,
para poder llegar a la eternidad que nos a prometido.

Muchos pedían que lo crucificaran,
sin saber lo que decían,
pero en su infinito amor los perdono,
y dijo las más hermosas palabras benditas,
"No le tomes encuentra este pecado padre mío."

Hace dos mil años que su padre lo recibió en sus brazos,
pero al tercer día, resucito para que pueda estar a nuestro lado,
y darle gracias cada día, elevando una oración
por su bendita misericordia.

Autor: Mauricio "Maury" Olivares