miércoles, 3 de noviembre de 2010

Para mi amigo que sufre

Qué Difícil es Verte Sufrir Mi Amigo

Que difícil es verte sufrir amigo mío,
de verte tus ojos tristes como la noche oscura
y tus lágrimas que corren por tus mejillas
como ríos de agonía silenciosas,
por un dolor que yo no puedo sentir,
y no pueda tener la respuesta perfecta
para que tu corazón y tu alma no sean como hojas secas,
pero no te olvides que soy tu amigo tu hermano en Cristo,
que quiero levantarte para que podamos reír como antes,
así, como Jesús me levanto a mí y me dio su amor sincero.


Que difícil es ver a un amigo sufrir,
porque todas las cosas que vivimos
las guardare como tesoros en mi corazón,
porque eres mi amigo,
y tu amistad no tiene precio,
porque yo te admiro, y Dios me a bendecido con tu amistad.

Que difícil es verte en ese rincón de soledad,
como si buscaras la salida en un laberinto de confusión,
de tus momentos difíciles de espinas que hieren tu corazón,
y no poder sentir ese dolor que yo no puedo sentir,
pero sabes que soy tu amigo, que te amo y te quiero en Cristo Jesús,
así, como mi señor, me tomo en sus brazos para que viniera a la luz.

Por eso, mi querido amigo, no me hagas sufrir a mi también,
permanezcamos en la fe y en la esperanza y el amor,
para que ese dolor que a invadido tus entrañas puedan desaparecer,
porque yo te necesito, como los campos necesitan la lluvia de gotas cristalinas,
porque eres mi amigo y mi hermano en Cristo Jesús.

Autor: Mauricio "Maury" Olivares

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