martes, 28 de junio de 2011

Carta a mi Papá que me Dejo

Era tan solo una bebé cuando te marchaste y sola sin papá creí quedar, no fue así un hombre maravilloso a mí vida llegó.

Si así es! ese hombre me dio su apellido, su vida, su amor.

Estuvo cuando lo necesite, en cambio vos te marchaste sin pensar que mi vida no iba a ser igual sin vos...

Padre es el que me crio, no el que me hizo, al que me crio le debo la vida, porque al que me hizo le doy las gracias... si las gracias! por haberse ido de mi vida y haber dejado el lugar para que otro hombre maravilloso se hiciera cargo de mi...


Te doy las gracias porque si no te hubieses ido de mi vida jamás hubiese sabido lo que es el amor de padre porque una basura como vos no sabe dar amor, las personas como vos solo dan dolor.

Mi padre es el que me crio y lo amo con el alma y la vida no me alcanza la vida para agradecerle todo el amor que me dio.

Gracias padre por estar siempre conmigo.

!!!TE AMOOOOOOOOOOOO!!!!

Enviado por: Anónimo

Poema para decir Te amo como Eres

Te Amo así como Eres

Te amo así como eres
más que mi propia vida
más que la luna y las estrellas.

Yo muero por tenerte a mi lado
para que me puedas regalar tus caricias y besos
sé que mi corazón te reclama por sentirte
y mi alma herida te necesita también
porque sus lágrimas no tienen consuelo.


Cruel indiferencia!!!
Que me va llevando a la soledad miserable
porque me robaste la alegría de mi vida.

Ahora mis días son tristes
y las noches amargas
porque no estas a mi lado mi dulce amor.

Me haces falta como nadie jamás me ha hecho falta
siempre te amare mi bebita linda.

Autor: Mauricio "Maury" Olivares

viernes, 24 de junio de 2011

Poema a Cristo El Señor

Cada vez que hablaba
su voz era como una bella y cristalina estrella
y su corazón, como el diamante más grande
y su alma pura y celestial.

Caminar con él, era la más hermosa bendición
sanando ciegos y levantando muertos
para que todos se regocijaran de sus milagros.

Oírlo, era como si las palabras
eran de oro y que se quedaban en los corazones
que llenaban de paz y tranquilidad los aires.


Sus oraciones, eran como palomas blancas
que llegaban al padre
y con voz de trompeta su padre le contestaba
que él era la luz del mundo
y el Salvador de todos los que creían en él.

Morir por él, es una bendición en los cielos.

Hace dos mil años que paso
dejando en los corazones paz y miel.

Y cuando murió murió para bien
paro el sigue estando vivo
y sus hijos viven por él.

Autor: Mauricio Olivares